
El Cilindro de Explosión se desarrolló en un principio para ilustrar el rango de inflamabilidad y el potencial de energía dentro de ese rango, cuestiones que continúan siendo importantes. Para ello se utiliza un cierto número de gotas de un líquido volátil. Normalmente 8 gotas corresponden al límite inferior de inflamabilidad, 10 gotas son la mezcla ideal y aproximadamente 17 gotas corresponden al límite superior de inflamabilidad.
El cilindro está fabricado en acero inoxidable con una soldadura en la parte inferior. Tiene una altura de 200 mm y un diámetro interior de 100 mm. La parte superior está abierta pero puede cerrarse con un tapón de corcho.
Cuando la mezcla de gases en el interior del cilindro se prende, la presión expulsará el tapón con una energía proporcional a la velocidad o a la energía de combustión.
Acoplado a uno de los lados del cilindro hay un dispositivo agitador de acero inoxidable que funciona alimentado por un motor eléctrico. La varilla agitadora se introduce a través de la pared del cilindro. Para garantizar que la mezcla se agita suficientemente, este dispositivo debe estar funcionando entre 10 y 30 segundos.
La ignición se consigue de una manera segura gracias a una bujía estándar situada en la pared del cilindro. Un transformador especial de alta tensión proporciona la chispa necesaria.
El cilindro está situado sobre una plataforma de madera en la que también se encuentran el transformador de ignición y una consola de control con los interruptores para el funcionamiento del dispositivo agitador y para la ignición. El cable de alimentación se conecta a un enchufe de 220 V con toma de tierra.
La plataforma de madera completa tiene un peso aproximado de 10 kg e incorpora asas para facilitar su transporte.